Mostrando entradas con la etiqueta alcalde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alcalde. Mostrar todas las entradas

viernes, 20 de febrero de 2009

CALUMNIAS A UN PAÍS DE ENSUEÑO “NUDO”

Por: Alex Díaz

Me fui maldiciendo mi cobardía frente a esos policías. Me fui maldiciéndolos a ellos. Me fui maldiciendo al mundo entero y su soledad, pero mis maldiciones fueron interrumpidas por otra visión: un grupo grande de mujeres y niños indígenas caminando hacia quien sabe dónde, con sus coloridos vestidos muy sucios, y recipientes en los que pedían dinero. Niños y niñas de todas las edades, y esas mujeres solas, hablando entre ellas casi alegremente, como tratando de hacer llevadero el desplazamiento. Y yo miraba al rededor, y parecía que sólo yo las veía. No pude continuar por un momento con mi viaje. El pedal no daba, no quería dar. Observé al grupo, y hubiese podido pensar cualquier cosa para sentirme tranquilo, para no sentirme culpable, cómplice de lo que veía. Al fin y al cabo muchos se visten sucio, y salen a la calle con un vaso y pasan por desplazados sin serlo. Si, hubiese podido pensar eso si no les hubiese visto los pies, descalzos, destrozados, incluso a los niños. Sucios y cuarteados de tanto caminar. No podía negar los fantasmas que allí se me aparecían. Pero tampoco supe que hacer. Darles algo del poco dinero que llevaba? Y que comieran algo que no les iba a alcanzar para todos? Y que siguieran caminando, destrozando sus pies, y con eso yo me iba a sentir tranquilo, menos culpable? Iba a lavar mi conciencia, mis ojos y mi mi mente con la mísera caridad? Ah, la impotencia!
Me fui de nuevo, de nuevo maldiciéndome. Grité las groserías que nunca digo, pues soy del pensar que esas palabras hay que economizarlas, para que no pierdan su fuerza en el momento en que realmente se necesitan. Pero ni las groserías que nunca uso, y que me podrían desahogar un poco, tuvieron la fuerza suficiente para poderme calmar, así como yo no tuve la fuerza suficiente para hacer algo.
Y sigo el camino. Y veo a dos hombres de edad, sucios, metiendo pegante en su cambuche. Dos hombres que veo todos los días en mi bicicleta. Personas que se viven moviendo porque los sacan de un lado y de otro. Personas que por una razón desconocida para mi, no merecen una oportunidad, no hay quien se la dé. No son desperdicio humano, son humanos desperdiciados. Pero la costumbre había segado mis ojos, y los de todos los demás que habían allí. Pero ellos no eran invisibles. Eran parte del paisaje, lo que no se si es peor. Creo que la gente allí ya no se podría imaginar la calle sin ellos. Hasta me dio la impresión de que si alguien los hubiera querido sacar de allí, hubieran protestado.
Y vi a los cristianos de la iglesia que está al lado de estos desgraciados seres, vi ese espejo de mi hace un tiempo. Vi a los cristianos, a los que una vez pertenecí, y veo que no los ven. Porque ellos, al que no cree lo que ellos, lo ven en el infierno, y si ese no parece merecer ir allí, entonces no lo ven. Y mi dolor ahí, el duende que me desgarra, que me desangra por dentro. Que intenta salir y hacerme cantar rompiéndome la garganta. Y yo sólo. Y culpable. Y les pido perdón. A los dueños de los bicitáxis. Al grupo de indígenas desplazados. A los hombres del pegante y el cambuche.
A la gente que está al filo, que no puede vivir, porque se les va todo tratando de sobrevivir. Y un amigo me dice mamerto. Y otro amigo me dice que este país es uno de los que más libertad tiene.

¿ABUSO O USO DE PODER?

Por: Camilo Acosta
Para simpatizar con alguien, no hay que difamar con el apoyo que le se le da a la otra persona, Colombia país que encabezó las reelecciones presidenciales en el sur del continente americano al cierre del siglo XX, se enmarca en un debate político poco ético entre el Presidente Álvaro Uribe y el Alcalde de Bogotá la capital país el señor Samuel Moreno.
En la inauguración del Tecnoparque del SENA en el municipio de Soacha asistió el presidente apoyando una serie de procesos que debería incluir a la capital, pero no lo hizo, se refirió a planes y proyectos dejando el sabor de apoyar al municipio de Soacha por no querer apoyar a la capital.
Pero el alcalde no se quedo atrás con sus sátiras camufladas en medio de proyectos, en un colegio al noroccidente de Bogotá se lanzó el plan “Vive el colegio a lo bien” donde los comentarios que se hacían de los colegios beneficiados todos terminaban en los casos de seguridad… y… que esta no tenía nada que ver con seguridad falsa sino muy sentida y realista, como golpeando el proyecto de seguridad democrática del presidente.
Lo bueno de esta pelea cazada entre la derecha representada por el Presidente Uribe y la izquierda política personificada por el Alcalde Moreno es que están ganando las comunidades, están haciendo proyectos para las zonas populares y la capital y los municipios que limitan con ella están teniendo un respiro social con el esfuerzo de conquista de votos por los dos cargos más importantes del país.
Alguna vez en los refranes populares me tope con uno que decía que “uno se arrima a que buen árbol lo cobija” y en este momento el presidente y el alcalde están dando buena sombra para poder cobijar una buena cantidad de votos, pero hoy estos arboles solo dan sombra y cuando den frutos quien se va a comer la cosecha.
Esperemos y tengamos los sueños románticos del socialismo donde nos decían que los frutos son de todos.